Los defensores de este tipo de ejercicio, que nació en Estados Unidos gracias al trabajo del ex gimnasta y entrenador Greg Glassman, defienden que el CrossFit es una de las actividades deportivas más completas, ya que trabaja, de manera variada y no monótona, las diez grandes áreas físicas principales: agilidad, coordinación, equilibrio, flexibilidad, fuerza, potencia, precisión, resistencia cardiorrespiratoria, resistencia muscular y velocidad.

El CrossFit trabaja, de manera variada y no monótona, las diez grandes áreas físicas principales

Al tratarse de un entrenamiento funcional, se basa en movimientos multiarticulares o compuestos, muy diferentes a los típicos que se hacen en un gimnasio tradicional, que se concentran en un músculo o grupo muscular concreto.

En algo más de diez años, el CrossFit se ha consolidado como una actividad deportiva más en Estados Unidos, y en los últimos años ha entrado con gran fuerza en otros muchos países. Tanto es así, que ya cuenta con sus propios Juegos Olímpicos que se celebran todos los años en California.

La causa de esta rápida expansión está justificada por el hecho de que sus ejercicios, siempre diferentes, están basados en la vida diaria. Como explica Malú Valle, en los entrenamientos de CrossFit se hacen muchas cosas que realizamos diariamente sin darnos cuenta de que también es ejercicio, como es empujar, saltar, arrastrar, trepar, levantar pesos o hacer sentadillas cuando nos agachamos a recoger algo del suelo. Por supuesto, en el CrossFit todo esto se hace “a alta intensidad y de forma constantemente variada”.